¿Por qué aprender a tejer?

 

Cuando pensamos en tejer, lo primero que nos viene a la cabeza son los cientos de tapetes de ganchillo que había en casa de nuestra abuela; pero lo único anticuado en esa idea es el concepto del tejido como un simple pasatiempo para señoras.

Tejer es un oficio artesano –igual que el trabajo del cuero, la cerámica o la cestería– un recurso económico importantísimo ¡especialmente en Galicia! Es un conocimiento, una habilidad, que nos brinda la posibilidad de confeccionar nuestra propia ropa y nos libera  del circuito de consumo de moda rápida con sus cánones de belleza estereotipados.

Como todo trabajo manual, además, proporciona grandes beneficios a quienes lo practican: tejiendo se trabaja la coordinación y la motricidad fina, estimula la creatividad, favorece la concentración… Incluso a nivel emocional, es una terapia muy efectiva para el tratamiento de la ansiedad y la depresión.

Los movimientos repetitivos que se realizan al tejer calman el sistema nervioso, despejan la mente y permiten mayor claridad de pensamiento. No en vano muchos dicen que tejer es una excelente meditación.

 

En colaboración con centros cívicos, asociaciones y espacios creativos, imparto cursos intensivos allí donde me inviten.

Los formatos son variados (sesiones de experimentación para jugar en familia; clases de continuidad para aprender en grupo; monográficos especializados para comprender el oficio), pero el método es siempre el mismo:

En mis clases doy tanta importancia a la técnica como a la difusión de todas estas ventajas, encarando cada sesión como un espacio donde trabajar la creatividad y la relajación a partes iguales. Cada tarde compartimos una merienda, charlamos y aprendemos a través de proyectos prácticos; donde incorporamos las nociones teóricas al nivel de cada participante.

Durante todo este tiempo, he iniciado en el tejido alrededor de 400 personas. Estas son algunas cosas que dicen de mí:

 

«Gracias por tu entusiasmo, creatividad y sabiduría» – María Emilia

«Me encantó tu forma de dar clase y cómo enfocas el tema del tejido» – Natalia

«Gracias por esta experiencia, en un taller de un día aprendí muchas cosas» – Olalla

«Lo pasamos muy bien en el taller, nos fuimos muy contentas y con ganas de seguir aprendiendo» – Verónica

«Fue una tarde muy entretenida y cumplió su objetivo con creces» – Leticia